Fisioterapia respiratoria infantil

fisioterapia respiratoria infantil

La fisioterapia respiratoria infantil es una especialidad de la fisioterapia que se enfoca en el tratamiento y la prevención de trastornos respiratorios en niños. Estos trastornos pueden incluir infecciones respiratorias recurrentes, asma, bronquiolitis, fibrosis quística, entre otros.

¿Cuándo se realiza la fisioterapia respiratoria infantil?

La fisioterapia respiratoria se realiza cuando el niño presenta dificultades respiratorias que afectan su calidad de vida y bienestar.

Algunas situaciones en las que se recomienda la fisioterapia respiratoria infantil son:

  1. Infecciones respiratorias recurrentes: Si el niño sufre de infecciones respiratorias frecuentes, la fisioterapia puede ayudar a mejorar la función pulmonar, eliminar la secreción y reducir la incidencia de estas infecciones.
  2. Asma: La fisioterapia respiratoria puede ser beneficiosa en el manejo del asma infantil. Ayuda a reducir la inflamación de las vías respiratorias, mejorar la capacidad pulmonar y controlar los síntomas asmáticos.
  3. Bronquiolitis: Es una enfermedad común en los lactantes. La fisioterapia respiratoria puede ayudar a eliminar las secreciones pulmonares, mejorar la ventilación y prevenir complicaciones.
  4. Enfermedades neuromusculares: En casos de enfermedades como la fibrosis quística o la distrofia muscular, la fisioterapia respiratoria es esencial para mantener la función pulmonar, prevenir infecciones y mejorar la calidad de vida del niño.

Beneficios de la fisioterapia respiratoria infantil

  1. Mejora de la función pulmonar: Los ejercicios y técnicas utilizados en la fisioterapia respiratoria ayudan a fortalecer los músculos respiratorios, aumentar la capacidad pulmonar y mejorar la eficiencia de la respiración.
  2. Eliminación de secreciones: La fisioterapia respiratoria incluye técnicas de drenaje postural, vibraciones y técnicas de tos asistida que ayudan a eliminar las secreciones acumuladas en los pulmones, facilitando la respiración y reduciendo el riesgo de infecciones.
  3. Prevención de complicaciones: Al mejorar la ventilación y la función pulmonar, la fisioterapia respiratoria ayuda a prevenir complicaciones como neumonías, atelectasias y crisis asmáticas.
  4. Mejora de la calidad de vida: La fisioterapia respiratoria puede reducir la frecuencia y la gravedad de los síntomas respiratorios, lo que se traduce en una mejora en la calidad de vida del niño y una mayor capacidad para participar en actividades cotidianas.

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Técnicas modernas de fisioterapia respiratoria infantil

Las técnicas modernas utilizan una variación del flujo a través del control de la respiración para movilizar las secreciones.

Las técnicas incluyen la espiración forzada, el ciclo activo de respiración, el drenaje autógeno, el drenaje autógeno asistido, la espiración lenta y prolongada, el aumento del flujo espiratorio, la espiración lenta total con la glotis abierta en postura lateral y los ejercicios de flujo inspiratorio controlado.

Drenaje autógeno

El drenaje autógeno es una técnica respiratoria trifásica que utiliza altas tasas de flujo espiratorio y volúmenes pulmonares variables para despegar, recoger y evacuar las secreciones. Puede utilizarse en los niños que pueden seguir órdenes.

Drenaje autógeno asistido

Se trata de una forma modificada de drenaje autógeno, que se utiliza en bebés y niños pequeños porque no requiere una participación activa. El fisioterapeuta influye en el nivel de respiración sin que el niño influya conscientemente en él.

Espiración lenta y prolongada

Se trata de una técnica totalmente pasiva que se utiliza cuando la edad de un niño pequeño le impide cooperar.

El niño se coloca en decúbito supino. El terapeuta coloca una mano sobre el pecho del niño y la otra sobre el abdomen. Al final de una espiración espontánea, la presión se aplica en el tórax caudalmente y en el abdomen en orientación cefálica. La presión se mantiene durante dos o tres ciclos respiratorios. No se ejerce presión durante la primera parte de la espiración.

Aumento del flujo espiratorio

Esta técnica debe realizarse durante el tiempo espiratorio mediante la presión ejercida por la mano del fisioterapeuta sobre el tórax del niño, con éste tumbado en decúbito supino. La otra mano permanece estática sobre el abdomen para evitar la disipación de la presión hacia el compartimento abdominal, con el objetivo de realizar una deflación cuya velocidad debe ser superior a la de una espiración espontánea.

Espiración lenta total con la glotis abierta en posición lateral

El niño se coloca en posición lateral, y puede ser ayudado por el fisioterapeuta o realizarlo de forma independiente. El niño realiza la inspiración nasal al nivel del volumen corriente y espira lentamente la respiración con la glotis abierta al nivel del volumen residual…

Ejercicios de flujo inspiratorio controlado

Esta técnica puede realizarse en dos posiciones: posterolateral y anterolateral.

  • En la primera posición, el niño se coloca en decúbito lateral con el tronco y la pelvis inclinados ligeramente por encima de la perpendicular al plano de apoyo.
  • En la segunda posición, el niño se coloca en decúbito lateral con la extremidad flexionada y la mano superior sobre la región occipital para favorecer la elongación de la musculatura pectoral.

En ambas colocaciones, el niño realiza una inspiración lenta y profunda reclutando el volumen de reserva inspiratorio, luego una pausa postinspiratoria de dos a tres segundos, seguida de una espiración oral al nivel de la capacidad residual funcional.

Técnicas instrumentales de fisioterapia respiratoria infantil

Las técnicas instrumentales, como la ventilación no invasiva, se han considerado útiles como terapia complementaria a la desobstrucción de las vías respiratorias y para proporcionar asistencia respiratoria.

Una técnica instrumental habitual es la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP). La presión positiva continua en las vías respiratorias puede proporcionarse de forma convencional o como CPAP de burbuja (bCPAP), proporcionando una suave presión de aire para mantener abiertas las vías respiratorias.

Es importante destacar que la fisioterapia respiratoria infantil debe ser realizada por fisioterapeutas especializados como Vicent Carrascosa de Neumofisio, quienes evaluarán las necesidades individuales del niño y diseñarán un plan de tratamiento personalizado.

Mascarilla de presión espiratoria positiva

Proporciona resistencia a la espiración a través de una boquilla o mascarilla, seguida de espiraciones forzadas. Este tratamiento debe realizarse en posición sentada: el niño inhala y exhala a través de la mascarilla 15 veces (aproximadamente dos minutos).

La inhalación es a volumen corriente, y la espiración es ligeramente activa contra la mascarilla.

A continuación, el niño se quita la mascarilla y realiza dos o tres espiraciones forzadas seguidas de tos para eliminar las secreciones que se movilizan hacia las vías respiratorias centrales.

A este procedimiento le sigue un periodo de uno a dos minutos de respiración relajada y controlada.

Presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP)

Se genera mediante la espiración contra una presión de apertura constante; esto produce una presión positiva al final de la espiración (PEEP).

La presión positiva continua en las vías respiratorias también puede administrarse mediante controladores de presión disponibles en el mercado. Por lo general, requieren cánulas nasales bien ajustadas o mascarillas de CPAP.

CPAP de burbuja

Consiste en una interfaz (cánula nasal), un tubo inspiratorio y un tubo espiratorio sumergidos en un sistema de botella subacuática.

El niño respira espontáneamente con flujo de aire a presión positiva, tanto durante la inspiración como durante la espiración. De este modo, se mantiene una presión positiva continua en las vías respiratorias durante todo el ciclo respiratorio.

La CPAP de burbuja requiere el uso de un generador de flujo ajustable, un regulador de presión y una interfaz. El flujo de gas necesario para generar CPAP suele ser de 5 a 10 L/min. Esto por sí solo puede generar CPAP, sin oxígeno adicional (FiO₂ = 0,21). Un tubo de control de presión sumergido en una botella de agua controla la presión espiratoria final.

Flutter

Se trata de un dispositivo en forma de tubo que crea oscilación y presión positiva en la espiración que se utiliza junto con las espiraciones forzadas.

El niño realiza una inhalación nasal, seguida de una pausa inspiratoria que dura de dos a tres segundos. La espiración oral debe ser lo suficientemente rápida como para mover el balón. La secuencia debe repetirse durante 10 a 15 respiraciones.

Espirómetro incentivado

Se denomina inspiración máxima sostenida y se consigue utilizando un dispositivo que proporciona retroalimentación cuando el receptor inhala a un flujo o volumen predeterminado y mantiene el inflado durante al menos cinco segundos.

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